barcelohotel Sopot Pelagio C. Manjarrez

(1886-1952)


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  EL CONEJITO

  LA PRIMAVERA

  BUENOS ALUMNOS

  LAS APARICIONES

  LA ESCUELA

  EL TRABAJO

  EL CAMINO

  CIENCIA!

  A LA PAZ

  A LA PATRIA

  FLORECITA

  LEJOS DE T

  FALENA (mariposa)

  CHINA POBLANA

          PORQUE ME HAS BESADO T


EL CONEJITO

 

Letra de Enrique Laubscher

Msica de Pelagio C. Manjarrez

 

 

En el csped que cubre la llanura,

el pobre conejito est sentado

muy tranquilo, contento y descuidado,

cuando all se aparece el cazador.

Corre, conejo! Corre a ocultarte!

Van a matarte! Corre veloz!

 

El cazador empua su escopeta,

y al mirar al conejo la prepara;

le apunta en el instante, la dispara,

y se oye un estallido atronador.

Bravo, conejo! Listo anduviste!

Pronto corriste! Gracias a Dios!

 

 

 

LA PRIMAVERA

 

Letra de Ismael Cabrera

Msica de Pelagio C. Manjarrez

 

 

Vuelven las hojas, brotan las flores,

y mil colores vnse doquier;

las golondrinas y mariposas,

buscan ansiosas luz y placer.

 

Las gasas blancas, surcan el cielo

y el arroyuelo besa la flor,

y todo es nuncio de Primavera,

de la hechicera rica estacin.

 

Tiende su manto de verde grama,

presta derrama prodigios mil;

riega la vida, trae bienandanza,

es la esperanza del porvenir.

 

 

 

BUENOS ALUMNOS

 

Letra de Juan de M. Snchez

Msica de Pelagio C. Manjarrez

 

Somos los nios que vamos

a nuestra Escuela a estudiar,

cuando el trabajo acabamos

nos conducen a jugar.

Qu regocijo sentimos

al escuchar formen ya

y de dos en dos salimos

al jardn que verde est.

 

Impacientes ya esperamos

que nos manden dispersar,

porque al fin necesitamos

rer, correr y saltar.

Suena la seal, al juego,

no hay momento que perder,

corramos, saltemos,

luego ya podremos atender.

 

En el juego procuramos

cuidado y moderacin,

porque as nos evitamos

una triste desazn.

Cuando nos mandan reunir

inmediatamente vamos,

a obedecer y cumplir

siempre dispuestos estamos.

 

A la clase, bien formados,

paso uniforme, marchar,

y tomamos ordenados

cada cual nuestro lugar.

En la clase, bien guardamos

el silencio y la atencin;

porque todos anhelamos

aprovechar la leccin.

 

 

 

LAS APARICIONES

 

Letra de Ismael Cabrera

Msica de Pelagio C. Manjarrez

 

 

Mirad qu deslumbrante burbuja de jabn;

en iris caprichosos retrata el derredor.

Simila un globo etreo de ntido cristal

y en su estructura admira la extrema tenuidad.

 

Mas solo es espejismo su esfrico esplendor:

un soplo desvanece su frgil duracin.

Y mientras esta esfera ms grande y hermosa es,

ms pronto su existencia habr de fenecer.

 

As muchas grandezas que ocultan su maldad,

de sus pomposos solios gimiendo rodarn.

El hombre nunca es grande ni goza de quietud

si no practica siempre el bien y la virtud.

 

 

 

LA ESCUELA

 

Letra de Amado Nervo

Msica de Pelagio C. Manjarrez

 

 

No vis los fulgores del sol en la altura

tiendo las nubes de vivo arrebol?

Niitos, la escuela ms bella fulgura;

marchad a la escuela: la escuela es un sol!

 

No vis a la abeja que zumba y que vuela,

buscando las mieles que da el florestal?

Niitos queridos, marchad a la escuela,

cual turba de abejas la escuela es panal!

 

Mirad esos nidos del rbol prendidos;

uno es de cenzontles: polluelos, cantad!

Marchad a la escuela, niitos queridos,

la escuela es un nido ms bello, marchad!

 

 

 

EL TRABAJO

 

Letra de Ismael Cabrera

Msica de Pelagio C. Manjarrez

 

 

Trabaja la hormiga que granos recoge,

trabaja la abeja que liba la flor,

trabaja la oruga que teje el capullo

do sale esplendente del sol al fulgor.

 

Y todo en el mundo incesante trabaja:

la planta que eleva sus tallos al sol,

la brisa que corre meciendo las frondas,

y el ave y el agua y el tenue vapor.

 

Si es el trabajo la ley de la vida,

si en l la esperanza de dichas est,

sigamos constantes su senda preciosa,

y al cabo sus lauros gentil nos dar.

 

Trabajo bendito que elevas al hombre,

que al mundo lo cubres de esplndida faz!

Los nios que estudian y que hoy te saludan

por t de la Patria el orgullo sern.

 

 

 

EL CAMINO

 

Letra de Rodolfo Menndez

Msica de Pelagio C. Manjarrez

 

 

La direccin que desean,

a todos mostrando est

y por l en cualquier tiempo,

unos vienen y otros van.

Los rboles de sus bordes

ofrecen sombra y solaz

y desarrolla en su curva

del valle en la inmensidad.

Hombres, animales, carros,

lo recorren sin cesar;

todos de l se benefician

y todos huellan su faz.

De hacer cuanto bien le es dable l

no se cansa jams,

sin que le importe en el mundo

su galardn encontrar.

Agradecimiento acaso;

tu abnegacin no hallar;

y aquel a quien beneficies

puede hacerte mucho mal.

No te detengas por eso:

nunca agotes tu bondad:

haz el bien por el bien mismo

no te importe lo dems.

 

 

 

CIENCIA!

 

Letra de Ismael Cabrera

Msica de Pelagio C. Manjarrez

 

 

Hay un monstruo terrible y repugnante

cuyas fauces tremendas que dan asco,

siempre abiertas se muestran para el hombre

a quien oprime cual feroz tirano.

 

Ignorancia se llama y por su causa

el hombre se torna en run esclavo,

y la tierra en fatdica morada

que slo brinda abrojos y quebrantos.

 

La dulce infancia que en ideales suea,

no puede, no, aspirar su aliento insano;

camina hacia la luz que le presenta

el lmpido raudal de sus encantos.

 

Del libro y de la Escuela es donde irradia

la blanca luz qaue ciencia hemos llamado,

la luz que al hombre besa y lo hace grande

y que a los hombres une como hermanos.

 

La ciencia que en el mundo es porvenir

a los pueblos redime del engao,

y del mundo es el sol magnificiente,

al que ilumina cual radiante faro.

 

Qu esplndida es la ciencia que se mira,

a los tiempos y al hombre transformando!

Su misin imponente y soberana

inflama el corazn de fuego sacro!

 

 

 

A LA PAZ

 

Letra de Francisco Lpez

Msica de Pelagio C. Manjarrez

 

 

Patria! mi Patria! en tus benditos lares

dichosa paz los mexicanos viven,

disfrutando tus besos y caricias,

cambio del lauro que a tu frente cien.

Ya del rugir de los pasados aos

slo tiembla en tus valles el recuerdo

y herida la tormenta del combate,

traspuso el horizonte de tu cielo.

Donde hubo ruinas se levantan templos

donde hubo cieno se levantan flores,

y en cada corazn de mexicano

palpitan para t dos corazones.

Llegue otra vez el extranjero insano,

que la dbil niez que ahora te canta

ir al combate repitiendo su himno

luchando con la muerte y la esperanza.

 

 

 

A LA PATRIA

 

Letra de Ismael Cabrera

Msica de Pelagio C. Manjarrez

 

 

CORO

Compaeros, al pico suelo,

que el destino por Patria nos di,

hoy cantemos con frvido anhelo,

pues de amor nuestro pecho inflam.

 

I

Ni el tonante rugir de los vientos,

ni el estruendo que suena en los mares

pueden, Patria, elevar los cantares

que merece tu regio esplendor.

Si del cielo las blancas estrellas

una diadema de luces formarn,

a tus sienes de diosa no ornarn,

que muy tenue sera su fulgor.

Coro.

 

II

En tu lecho de ntida espuma,

de dos mares rugientes e inmensos,

y tu manto, los campos extensos

donde Flora su reino implant.

Tu dosel el espacio azulado

que engalanan celajes ligeros,

y do brillan fulgentes luceros,

que natura a miriadas sembr.

Coro.

 

III

Trovadores de acento sublime

en tus bosques riqusimos cantan

y en tus selvas las fieras implantan

altaneras su saa y poder.

Tus florestas, campias y montes,

tus cascadas, lagunas y fuentes,

y tus anchos e inquietos torrentes

mil portentos ofrecen doquier.

Coro.

 

IV

En contraste soberbio nos muestras

la montaa de nvea corona

y el barranco que al alma impresiona

por su ingente y sin par majestad.

Qu apacibles y ledos idilios

son tus das de eternal Primavera!

E imponente el azul de tu esfera,

es tambin por fugaz tempestad.

Coro.

 

V

Y murmurios de fiestas perennes,

tus ambientes de esencia impregnados

y tesoros a miles regados

que han movido al infame invasor.

Y paisajes que encantan la vista,

tus ciudades activas, fastuosas,

y por tus hijas, mujeres hermosas,

eso, Patria, es tu nombre de amor!

 

VI

En tus fechas triunfales, destellan,

de Septiembre los mgicos lampos,

tambin Mayo, de Puebla en los campos

el orgullo de Europa abati.

Del azteca el pasado grandioso,

como herencia nos guarda tu historia,

de esa raza ostentamos a gloria,

pues su ser con su sangre nos di.

Coro.

 

VII

Salve oh, Patria! Los nobles laureles

que la paz y el progreso te ofrecen,

ante el mundo tu prez engrandecen,

y entre aureolas te mira surgir.

De tan gratas y heroicas conquistas

son tus hijos los firmes campeones;

para t los mejores blasones

Que flamantes ver el porvenir!

Coro.

 

 

 

FLORECITA

 

Letra y msica de Pelagio C. Manjarrez

 

 

Florecita que luces tus colores

En el pecho sensual de mi morena,

Dile quedo, muy quedo mis amores,

Que conoces la hondura de mi pena.

Florecita del campo, florecita,

que de amor en su seno desfalleces,

tu perfume es un beso en su boquita.

un nidal de promesas y de amor.

 

Florecita, testigo de mis duelos,

De mis quejas de amor y mis congojas.

Florecita que sabes mis anhelos,

Que en mis manos febriles te deshojas.

Florecita la del campo florecita

Que de amor en su seno desfalleces,

Tu perfume es un beso en su boquita:

Un nidal de promesas y de amor.

 

 

 

LEJOS DE T

 

Letra y msica de Pelagio C. Manjarrez

 

 

En el pensil donde florece la ilusin

Naci el amor como un ensueo arrobador;

Rara visin angelical me subyug.

Ante el conjuro de tu acento seductor.

Quise libar en frescos labios rica miel,

Embelesarme con la luz de tu mirar,

Aprisionarte entre mis brazos, siempre fiel,

Y tu sonrisa fascinante contemplar. Ah!

discount hotels in Torquay Todo fue ilusin, triste despertar

De un ensueo loco, vana realidad.

Madrigal que fue, de un amor fugaz,

Ilusiones rotas solo quedan ya.

Muy lejos de ti, trmulo de amor

Sigo mi camino, muerto el corazn.

Sigo mi camino, trmulo de amor,

Aorando siempre una ilusin.

 

 

 

FALENA (mariposa)

 

Letra de Adonay Novelo

Msica de Pelagio C. Manjarrez

 

 

T bien sabes, nena, lo que es la falena,

la mariposilla que muere en la luz.

As existe un alma, entraable nena,

que se arde en el fuego que alimentas t.

Pobre alma cegada por la llamarada

de tus ojos plenos de lumbre de sol.

Y tu boca herida con luz de alborada,

Adorable nena de mi corazn.

 

Tu eres lamparita en la que se agita

La perenne flama del divino amor

Y es el alma ma, la fiel palomita

Que en su loco vuelo en ti se incendi.

Djala que muera en la oculta hoguera

De tu nbil cuerpo que Dios mismo ungi